La Región de Magallanes y de la Antártica Chilena se prepara para recibir el evento más importante del turismo aventura a nivel global: la Adventure Travel World Summit (ATWS) 2025, organizado por la Adventure Travel Trade Association (ATTA). Del 13 al 16 de octubre de 2025, Puerto Natales será la sede de esta cumbre, atrayendo a más de 800 expertos, operadores turísticos y medios especializados de todo el mundo.
Este encuentro de clase mundial posicionará a la Patagonia chilena en el centro de la industria del turismo aventura, destacando su inigualable belleza natural, su cultura auténtica y su compromiso con la sustentabilidad.
Una oportunidad única para Magallanes y Chile
La llegada de ATWS 2025 a Magallanes representa un hito histórico para la región. Este evento no solo generará un importante impacto económico en sectores clave como alojamiento, gastronomía, comercio y servicios turísticos, sino que también permitirá fortalecer la imagen de Chile como destino líder en turismo de aventura.
Según la Subsecretaria de Turismo, Verónica Pardo, la elección de Magallanes para este evento reafirma el rol del país como referente en el turismo de naturaleza:
«El 59,2 % de los turistas que visitan Chile lo hacen atraídos por su naturaleza, y un 5,4 % específicamente por el turismo aventura. ATWS es una plataforma inigualable para mostrar la Patagonia al mundo y seguir consolidándonos como un destino de clase mundial.”
Además, el Director Nacional de Sernatur, Cristóbal Benítez, destacó que este evento permitirá mostrar no solo Magallanes, sino la diversidad de destinos chilenos a través de los Pre-Summit Adventures, que ofrecerán experiencias exclusivas en distintos rincones del país.
Explorando la Patagonia: Día de Aventura (DOA)
Uno de los momentos más esperados de la cumbre es el Día de Aventura (DOA – Day of Adventure), donde los asistentes podrán explorar trekking en Torres del Paine, navegaciones por los fiordos, cabalgatas y experiencias culturales en estancias patagónicas. Esta jornada será clave para que los líderes de la industria vivan en primera persona la magia de Magallanes y luego la promuevan en sus mercados.
Sustentabilidad y desarrollo local
ATWS 2025 tendrá un enfoque especial en la sustentabilidad y el turismo regenerativo, temas fundamentales para el desarrollo de la industria en tiempos de cambio climático. Durante la cumbre, se abordarán iniciativas para reducir la huella de carbono del turismo, proteger ecosistemas frágiles y fomentar experiencias que beneficien directamente a las comunidades locales.
La convocatoria a los habitantes de Puerto Natales y la región de Magallanes es clara:
«Este evento es una oportunidad única para que todos se involucren. Desde ofrecer servicios a los visitantes hasta ser embajadores del destino, queremos que la comunidad participe activamente y muestre al mundo lo mejor de nuestra tierra.»
Magallanes: el destino ideal para ATWS
La elección de Magallanes para albergar ATWS 2025 no es casualidad. La región es la más grande de Chile, con más del 60% de su territorio protegido, incluyendo parques nacionales de renombre como Torres del Paine y Bernardo O’Higgins. Además, Magallanes ha sido reconocida por su biodiversidad única, sus paisajes indómitos y su historia de exploración y resiliencia.
El evento también reforzará la relevancia de Magallanes en el turismo de aventura, sector en el que Chile ha sido premiado por World Travel Awards como el mejor destino de turismo aventura de Sudamérica desde 2015.
Un evento que marcará un antes y un después
La Adventure Travel World Summit 2025 será mucho más que un evento: será una oportunidad histórica para que Magallanes y Chile muestren su esencia al mundo y refuercen su liderazgo en el turismo sustentable y de aventura. Con su combinación única de naturaleza prístina, cultura gaucha y hospitalidad patagónica, Puerto Natales está listo para recibir a los exploradores del mundo y dejar una huella imborrable en la industria.

¡Bienvenidos a la Patagonia Chilena, el epicentro del turismo aventura en 2025!
Prof. Alfredo Soto Ortega
En el último tiempo, el Parque Nacional Torres del Paine ha estado en el centro de las noticias, y no solo por sus innumerables eventos, premios, reconocimientos mundiales y posicionamiento como destino turístico de nivel internacional, sino también por su dinámica cotidiana: los flujos de turistas e innumerables visitantes que, con estaciones cada vez más marcadas, aumentan considerablemente.
Los enormes rascacielos de granito que enmarcan los fondos prístinos del paisaje destacan por su elevación abrupta sobre grandes extensiones de estepa. En cada centímetro de ese territorio habitan seres distintos que conforman un hábitat tan particular que logra encantar a toda raza y lengua que lo visita, dejando marcada en sus vidas la emoción de una experiencia fantástica, única e inolvidable para el resto de sus días.
La Patagonia siempre manda; siempre obliga y exige. Tanto así, que quienes osan desafiarla en sus innumerables senderos —especialmente aquellos que implican estar preparados para aproximarse cada vez más a estos colosos de granito, a sus glaciares y a las vistas desde las alturas, sobre el meandro de los ríos y sus coloridos lagos— saben que aquí no hay espacio para la improvisación.
Hace poco nos sentimos consternados por un accidente, del cual no estamos libres de que ocurra mientras no se alineen los aspectos a considerar en prevención. La naturaleza siempre reclama rigor ante sus características ambientales: fuertes vientos, bruscas variaciones de temperatura, terrenos durísimos y, al mismo tiempo, algunos de ellos muy frágiles. Quien no esté preparado o preparada, fácilmente puede quedarse allí, donde la roca ígnea y el conglomerado reclaman su parte, quitando a veces vidas humanas.
En la naturaleza el peligro siempre está. Así, en tierra firme, entre coirones y laderas, se desplaza en silencio —para este relato— una hembra de puma, con un papel crucial para el equilibrio del ecosistema. Su presencia se alinea tanto con los carroñeros superiores, como el cóndor, como también con su principal presa, el guanaco, habitante esencial de este círculo virtuoso de ambiente regulado y sustentable de manera natural. No puede faltar ninguno de ellos.
La puma que mencionamos, reconocida por ojos expertos por sus características de vida y el entorno en el que vivía, era llamada “Rupestre”. Una extraordinaria cazadora que emulaba, en el espíritu de sus desplazamientos, a aquellos humanos poco reconocidos en el territorio, como lo fueron los Aonikenk.
“Rupestre”, con múltiples tareas, y según han destacado quienes la conocieron, mostró las certezas más agudas de un felino con carácter y voluntad: instintos profundos de preservación de la especie, expresados en innumerables gestaciones, con variadas camadas de cachorros a través de los años. Sus apariciones deleitaron a los más osados y dedicados en observarla, tanto así que el resultado de esas magníficas escenas permitió incluso crear emprendimientos y actividades especializadas: excursiones para verla, y mostrar cómo algunos denominaron a los pumas de Torres del Paine como “pumas hollywoodenses”, por lo fácil que era observarlos, a diferencia de la misma especie en otros territorios.
Pero la vida se extingue y se transforma. Hoy, “Rupestre” ha dejado una sensación extraña en el corazón de quienes la conocieron o, desde lejos, la observaron cuidando a sus cachorros: tristeza, una melancolía rara por la muerte de una especie quizás como cualquier otra. Sin embargo, “Rupestre” fue diferente. Fue la Reina: la que demostró con eficacia su misión predadora y un carácter abundante de maternidad.
Ante la defensa y el ataque, siempre fue orgullosa de sus días, fríos y cálidos. Ella estaba dispuesta a lo que viniera. El fenómeno aparece con más fuerza cuando logra ser madre de cuatro cachorros, y su experiencia de años le permitió sustentar esas pequeñas vidas, con extensas jornadas de cacería: a veces exitosas, otras veces sin logros inmediatos, sobre todo en invierno, cuando más se exponían los pequeños gatitos.
“Rupestre” murió hace pocos días. Y el día en que se desploma, el viento se detiene; el vuelo del cóndor se hace más silencioso, y el relincho del guanaco se apaga en el rigor de la pérdida.
Vamos a extrañar la silueta de la Reina, pero deja un legado: muchos seguirán los pasos de su madre y veremos otras reinas correr y saciarse de lo que les da la naturaleza.
Adiós, “Rupestre”.
La Patagonia chilena no solo se recorre: se respira, se contempla y —cada vez más— se cuida. En la Región de Magallanes y Antártica Chilena, el turismo de naturaleza está dando pasos concretos para avanzar hacia una forma de viajar más consciente, con datos, acciones y compromisos medibles.
En ese camino, hoy celebramos un hito que marca un precedente para el turismo de aventura en Chile: Chile Nativo Travel logró cuantificar y certificar la huella de carbono de un programa turístico, específicamente de su emblemático W Trek en el Parque Nacional Torres del Paine.
Este avance demuestra que es posible vivir experiencias memorables en uno de los territorios más prístinos del planeta, incorporando criterios de sostenibilidad y acción climática desde la planificación hasta la operación.
La certificación fue otorgada el 9 de octubre de 2024 por HuellaChile, iniciativa del Ministerio del Medio Ambiente que impulsa la medición y gestión de gases de efecto invernadero en organizaciones públicas y privadas.
Con este proceso, el W Trek se convierte en el primer programa turístico en Chile en certificar oficialmente su huella de carbono, abriendo un nuevo estándar para la industria del turismo de naturaleza, tanto a nivel nacional como regional.
Con una duración aproximada de 5 días, este circuito permite recorrer algunos de los paisajes más icónicos de la Patagonia chilena y, desde ahora, sumar un valor clave: información clara sobre su impacto ambiental, útil para quienes viajan, para operadores y para el destino.
El estudio de huella de carbono comenzó en septiembre de 2024, desarrollado junto a la consultora CYCLO, con verificación externa de Proyectae, e incorporando activamente a proveedores del programa turístico.
La medición consideró variables clave, entre ellas:
Transporte aéreo internacional y nacional
Transporte terrestre
Alimentación
Sistemas de calefacción
Emisiones asociadas por pasajero/a
Este enfoque colaborativo permitió estimar el impacto ambiental real del programa y sentar bases sólidas para futuras acciones de reducción y compensación de emisiones.
Huella total estimada por pasajero/a:
Alojamiento en refugios: 1.468 kg CO₂e
Alojamiento en camping: 1.452 kg CO₂e
La modalidad camping presenta emisiones levemente menores, principalmente por un menor uso de combustibles para calefacción.
Principales fuentes de emisiones:
Transporte aéreo internacional: 987 kg CO₂e (≈67% del total)
Transporte aéreo nacional: 278 kg CO₂e
Alojamiento en Torres del Paine: entre 60 y 80 kg CO₂e
Estos datos ayudan a comprender mejor dónde se concentra el impacto y a orientar decisiones más informadas para seguir avanzando.
El pasado 12 de octubre, la costanera de Puerto Natales fue escenario de una jornada única: la realización del Chapuzón de los Fiordos 2025, evento que congregó a más de 1.500 personas, y que tuvo como protagonistas a más de 800 participantes que se sumergieron en las frías aguas del canal Señoret, en pleno corazón de la Patagonia.
Esta actividad, que se ha consolidado como una de las más esperadas por la comunidad y el sector turístico local, marcó una vez más el inicio simbólico de la temporada turística en la Provincia de Última Esperanza. Su creciente popularidad, tanto a nivel local como nacional, demuestra el arraigo y la identidad que representa para la ciudad.
En esta edición, el evento cobró especial relevancia al coincidir con el arranque de la Cumbre Mundial de Turismo Aventura (ATTA 2025), lo que le otorgó una proyección internacional sin precedentes. La presencia de visitantes extranjeros, operadores turísticos, medios especializados y creadores de contenido, aportó visibilidad al destino y fortaleció la imagen de Puerto Natales como un referente del turismo de naturaleza y aventura.
Durante toda la jornada, los asistentes pudieron disfrutar de una programación diversa y familiar, que incluyó clases masivas de baile, música en vivo, muestras artísticas locales, ferias de emprendedores y gastronomía. La actividad fue pensada no solo como un espectáculo, sino como una experiencia participativa que integrara a turistas, habitantes y actores del turismo en un ambiente seguro y festivo.
El Chapuzón de los Fiordos 2025 fue organizado de manera colaborativa por los gremios del turismo de la provincia, con un alto nivel de coordinación territorial. La realización del evento fue posible gracias al apoyo del Gobierno Regional de Magallanes y el respaldo de SERNATUR, instituciones que han sido clave para potenciar el desarrollo de experiencias turísticas con identidad local y proyección global.
A pesar de las condiciones climáticas propias de la primavera patagónica, el evento se desarrolló con normalidad y alta participación, lo que fue valorado por todos los sectores involucrados. Su ejecución demuestra que, incluso en los escenarios más australes del país, es posible generar actividades masivas, sostenibles y con sentido de pertenencia.
La exitosa edición 2025 confirma al Chapuzón de los Fiordos como una iniciativa que no solo promueve el turismo, sino que también fortalece el tejido social, activa la economía local y proyecta a Puerto Natales como un destino con personalidad, resiliencia y visión de futuro.